|
William Blake
(Inglaterra-1757)
El tigre
¡Tigre! ¡Tigre! luz llameante en los bosques de la noche, ¿Qué inmortal ojo o mano Pudo armar tu terrible simetría?
¿En qué distantes abismos o cielos, Ardió el fuego de tus finos ojos? ¿En qué alas osó elevarse? ¿Qué mano osó tomar el fuego?
¿Y qué hombro y qué arte, pudo torcer las fibras de tu corazón? Y cuando tu corazón comenzó a latir ¿Qué espantosa mano? y
¿qué espantosos pies?
¿Qué martillo? ¿qué cadena? ¿En qué horno forjó tu cerebro? ¿Qué yunque? ¿Qué espantoso puño osó ceñir su terror mortal?
Cuando los astros lanzaron sus venablos, Y cubrieron los cielos con sus lágrimas, ¿Sonrió al contemplar su obra? ¿Quién creó el Cordero te creó?
¡Tigre! ¡Tigre! luz llameante En los bosques de la noche, ¿Qué inmortal ojo o mano osó armar tu terrible simetría?
|